01/04/2010
De vuelta a la vida…y al blog
Deliberadamente esperé un par de semanas para hacer un resumen de cómo me sentía. No había querido entrar ni revisar mensajes porque la tentación por escribir y plasmar lo que sentía, era demasiada, y así, de alguna forma podría contribuir al condicionamiento de mi forma de actuar, pudiendo ser demasiado extremista en mis juicios o crear una tendencia inconsciente, ya sea superando mis expectativas y presionándome para conseguir el objetivo o en caso contrario, sentir que un mal día es la perdición.
Ahora, con toda soltura y tranquilidad puedo reconocer que me he recuperado en un 70% y esa mejora es permanente, al menos, desde el último posteo hasta ahora no he dejado de sentirme así de bien. La calma es tremenda, miro a todo el mundo en paz, no pienso estupideces, no me comparo con el resto ni tampoco razono en función de percibir los defectos de los demás, compararme o preocuparme en qué pensarán si me ven, qué hablo si veo a un conocido… en fin, pensamientos muy comunes en fóbicos sociales.
Ahora tengo sueño y debo estudiar, mañana comenzaré a escribir a diario y responderé los mensajes que han dejado. De verdad, viendo el counter del foro nunca creí tener tantas visitas ni tampoco me hacía la idea de que tantas personas de habla hispana estén pasando por problemas similares a los míos.
Mañana haré una entrada extensa, explicando paso por paso mi rutina y contando qué hago para estar feliz y en paz conmigo mismo..de hecho, en solo dos semanas ya converso con mucha gente, soy feliz en todo momento y lo más extraño es que atraigo a los demás, la gente se me acerca y puedo conversar, bromear con total naturalidad, es algo muy raro que nunca antes había experimentado que hoy lo veo como una bendición. Simplemente soy feliz..y soy libre, libre al fin.
Sólo doy gracias a Dios por ayudarme..y también, gracias a mi voluntad por tratar de salir adelante, por seguir una estricta rutina de meditación, mantram, ejercicios..y todas las fórmulas que entregué antes.
Mañana, como dije, me daré un tiempo para escribir en extenso y explicar paso por paso, porque así como dije antes, si a mí me resultó ¿Por qué no a otros?. Podría decir que era el fóbico social más angustiado del planeta. Prácticamente vivía sumido en la tristeza y en todo el resto de síntomas depresivos. No podía dejar de sentirme nervioso, apático, melancólico, desganado, frustrado, fracasado y con muchas ganas de acabar con mi vida. Así, casi como un loco de remate que no tenía recuperación. Pero vamos, sí la hay, al menos gran parte de los síntomas se fueron desde el día que escribí la última entrada, es decir, más de dos semanas y las sensaciones perduran hasta hoy.
Es curioso, pero sólo me cuestiono porqué no me sentí así hace diez años ¡Vaya que habría sido diferente!, pero bueno, tengo toda una vida por delante y nunca es tarde para empezar, nunca.
Todo tiene solución, somos inmortales, encarnamos muchas veces y estamos en el mundo de la ilusión.
No permitan que sus problemas los saquen del camino.
Todos somos uno y remamos el mismo bote.
Díganle “chao” al ego y comiencen a razonar en función de una conciencia colectiva. Eso también ayuda.
Saludos
10/03/2010
Recuerdos de mi comportamiento errático en la otra Universidad
Recuerdo que el primer día de la última vez que fui a la universidad, llegué con una actitud demasiado antisocial. Debo reconocer que cometí el error de “lanzarme a la vida (sin respaldo)” porque en esos años no me sentía muy bien, andaba nervioso para todos lados y la ansiedad estaba en su punto máximo, por tanto, estudiar en esas condiciones no fue una buena decisión. Recuerdo que sólo saludaba a dos o tres personas y vivía (estúpidamente) comparándome con el resto, razonando “esos son tarados, esos son idiotas, esas chicas son putas, ese es ordinario, esa es fea, yo soy mejor que todos ellos jajaja“, mirando despectivamente a la mayoría y creyéndome lo más cercano a un “Dios”.
Así, al llegar a la universidad, veía a mis nuevos compañeros como si fueran mis ex compañeros de colegio, me comparaba con ellos y con frecuencia sonreía irónicamente al despreciarlos con pensamientos despectivos. Los encontraba poca cosa y yo, al contrario, me elevaba hacia la estratósfera en mi burbuja y desde allí interactuaba con el “vulgo”. Debo reconocer que se trató de una mezcla muy extraña porque a pesar de mi soberbia, seguía teniendo los mismos problemas para socializar con los demás pero en principio los ocultaba muy bien. Ya no razonaba en orden a ” soy feo, pensarám que soy horrible, pensarán que soy gordo, les dará vergüenza estar a mi lado, doy asco, causo rechazo“, sino, pensaba “soy guapo y le gusto a muchas pero qué le voy a decir, qué le voy hablar, pensará que soy nerd, pensará que soy loco, pensará que soy raro“. Después de muchos días sin saludar a nadie, ya caía mal, notaba que hablaban mal de mí a mis espaldas y el resto de la historia creo haberla contado en otra entrada.08/03/2010
Mi tercer día con Ginkgo Biloba
Le pregunté a un médico amigo, qué podía hacer para mejorar mi memoria porque veo que a veces olvido hasta que almorcé o desayuné. Me dijo que podría ser producto de los estados depresivos pasados porque perder un poco la memoria es otro de los síntomas, asegurándome que no me preocupara porque estoy sintiendome bien y de a poco mi cerebro debería comenzar a funcionar normalmente.
Como estoy tratando de adquirir habilidades sociales para llegar con otra actitud a mi nueva casa de estudios, le conté que mi problema siempre ha sido la poca capacidad para retener información. Así, le pregunté por la técnica que utilizaba en su vida universitaria cuando debía pasarse estudiando la mayor parte del tiempo. Respondió que también tuvo problemas parecidos, y que su padre, otro médico, le dio la solución: Ginkgo Biloba.
Me dijo que había probado varios remedios por su cuenta y ninguno le había dado tantos resultados. Contaba que al segundo mes de tomarse una pastilla al día, notaba que después de leer un texto recordaba la mayoría de detalles que antes pasaba por alto o sencillamente no lograba memorizar a la primera.
El cambio fue casi mágico, ya que empezó a subir sus notas y se convirtió en uno de los mejores de su generación. Para él fue demasiado sorpresivo, ya que al ser un remedio puramente natural y sumado a que todavía no hay estudios de prestigiosas universidades mundiales que avalen sus efectos, contrariaba todo lo que estaba aprendiendo respecto a la validación de resultados a través del método científico y la eficacia de los remedios naturales. El punto es que le sirvió demasiado y nunca tuvo efectos secundarios.
Personalmente, la estoy tomando desde hace tres días y siento que estoy en un estado mayor de alerta. Duermo mejor y tengo sueños más profundos, y además, siento que mi mente está más ágil que de costumbre. Lo único negativo es que mi deseo sexual ha incrementado demasiado. Ayer, era tanto que ni siquiera pude quedarme dormido sin evitar esas prácticas auto satisfactivas que muchos fóbicos sociales debemos recurrir para no volvernos locos.
Si van a comenzar a tomarlos, lean más sobres sus efectos y contraindicaciones.
La próxima semana seguiré escribiendo sobre mi experiencia con el Ginkgo y sus efectos.
Así viví el terremoto
Era otro día como todos, a esa hora leía “Autobiografía de un Yogui” de Yogananda y nada hacía sospechar lo que vendría. Al principio todo comenzó como un leve sismo, de esos que cualquier chileno está acostumbrado. No le di importancia y seguí en lo mío, no obstante, los segundos pasaban y la intensidad era aun mayor. Comencé a preocuparme cuando noté el mueble moviéndose con fuerza y sentí que los movimientos eran más intensos mientras iban pasando los segundos. Salí de la pieza a despertar a mis padres y fuimos a buscar un lugar seguro. Era sorprendente darse cuenta que el piso se movía como gelatina y los cables del tendido eléctrico estallaban y nos dejaban a oscuras. Parecía el inicio de una guerra porque a los segundos de iniciados se cortó la electricidad, y hasta que terminó el terremoto no dejemos de ver “flashes” de luz por doquier. El cielo a veces se iluminaba asemejando los videos que abundan en youtube sobre bombardeos. Segundos después de finalizado, quedemos completamente a oscuras, sin saber que ocurría en el resto del país ni si habría un tsunami.
Encendimos una radio a pilas y tratamos de escuchar alguna emisora nacional, pero lamentablemente no funcionaba ninguna, ni AM ni FM. Y es raro porque con la cantidad que hay ahora, al menos una debería haber tenido aparatos de emergencia para casos como éste, pero nada. Después supimos que muchos radios quedaron con sus equipos destruidos.
Lo único que pudimos sintonizar, fue una radio de Mar del Plata, Argentina, donde estaban informando del terremoto pero tampoco tenían mayores informaciones. De ahí vimos que casi toda la gente había salido a las calles , muchos comentaban lo sucedido pero todo con suma calma y contrario a lo ocurrido el día siguiente de saqueos a supermercados y a tiendas del centro. Al otro día volvieron alguna radios locales y pudimos, al menos, tener información más precisa de lo ocurrido.
Desde aquel fatídico desastre natural, estuvimos sin luz y sin agua por muchos días. Por suerte antes habíamos ido al supermercado y teníamos provisiones para toda la semana. Es desesperante no poder informarse más que por la radio, es como estar desconectado de la realidad porque no alcanzábamos a dimensionar la verdadera magnitud de la tragedia. Después llegó la luz pero seguimos incomunicados, el teléfono no funcionaba, la televisión e internet tampoco. Al menos los almacenes comenzaron a abrir y gracias al toque de queda con militares en las calles, se acabó el vandalismo y el país comenzó a normalizarse.
07/03/2010
Adquiriendo habilidades sociales
Durante la semana he estado practicando y los resultados han sido buenos. Soy plenamente conciente cuáles son mis peores carecterísticas y la evitación siempre ha sido una de ellas.
Recordaba también que siempre y en todo lugar, los vigilantes o guardias me quedaban mirando raro y muchas veces me perseguían o avisaban por radio para que los demás vigilaran de cerca al “sospechoso”. Las primeras veces que lo notaba me sentía mal que pensaran así de mí, como si fuese un vulgar delincuente que podría echarse cosas al bolsillo o consumir algo ahí mismo, sin pagarlo, pero después comencé a tomar el asunto con humor y utilizaba las situaciones para reírme un rato y fastidiarlos. Según me han dicho, estos tipos de alguna forma son como “perros que huelen el miedo y la tensión”, y claro, si tengo fobia social evidentemente voy andar nervioso y con un cierto grado de ansiedad pocas veces disimulable.
Como estos días he andado feliz, tranquilo y con ganas, pensé qué podía hacer para comprar un regalo y no pedirle a mi madre que lo comprara. Me hice la idea de salir de mi cueva y recorrer el centro de la ciudad, así, compraba el presente y también me servía para volver a adaptarme a las multitudes, a la gente, al ser observado por otros, para que cuando entre a estudiar el golpe no sea tan grande.
Entré a una tienda y esta vez noté que pasaba casi desapercibido para los vigilantes. Ya no razonaba en función de que “podría estar pensando que voy hacer algo”, sino que la tranquilidad de mi estado sólo me enfocaba a la compra que debía realizar. Recorrí la tienda buscando el artículo y en el trayecto pensé que podría iniciar alguna conversación con alguien, total, no perdería nada y si pasaba algo no me afectaría porque me sentía bien. Me acerqué a uno de los guardias y le pregunté dónde estaban las cremas para mujeres, me indicó un sector determinado y me animé a decirle “es que iré a un cumpleaño y no sé qué regalar”. La respuesta fue más grata de lo que esperaba, ya que empezó a recomendarme ciertos packs que mucha gente compraba, me puso como ejemplo a su hija y me llevó directamente al lugar, algo así como un guía turístico. Conversamos un buen rato sobre los precios (parece que también quería conversar con alguien) y le pidió a la jefa del local que me asesorara. Todo muy pero muy cordial, situación que no recuerdo haber vivido porque siempre esos momentos eran tensos y el interlocutor lo notaba, actuando diferente.
Después, seguí en mi racha y empecé a hablar con la dependiente, también, sin ninguna tensión. Incluso me permití bromear totalmente relajado como si estuviera en mi cueva-pieza. Compré el artículo, me salí y me despedí con muy buenas vibras con uno de los que en otra oportunidad, muy probablemente me habría perseguido y yo habría salido pensando “eres un pobre diablo” caminando en frente de sus narices. La actitud, creo, me ayudó a que el interlocutor también sintiera mi proyección de tranquilidad. Todo fue muy positivo.
06/03/2010
Volviendo después del terremoto y tsunami que azotó al país
26/02/2010
Correr me gusta correr, porque depresivo no quiero ser.
Después de habérmelas dado de corredor y trotador, debo reconocer que el ejercicio me sirvió para salir del pozo y deshacer los yunques. Las entradas pasadas reflejan cómo me sentí esos días, pero ahora, las endorfinas y la oxigenación cerebral como beneficios directos del deporte, me han devuelto “el alma al cuerpo”.
Pensé borrar o editar las entradas que reflejan tristeza extrema y desesperación, porque a partir de mi actual estado de ánimo positivo, me avergüenza haber tenido pensamientos tan fatalistas y catastrofistas. Pero no. Decidí no hacerlo porque estaría contrariando las políticas que fijé para el sitio, y aquí, como dije antes, describiré mis sentimientos exactos y con sus respectivos motivos, razones o circunstancias.
Ya lo saben, hacer ejercicio es otro remedio natural y muy efectivo para mejorar el estado de ánimo.
¡A sudar se ha dicho!
22/02/2010
Una pausa. Bienvenido sea el humor.
Como las entradas pasadas fueron muy negativas, hay que equilibrar la energía. XD
Los síntomas insoportables
Ya no lo soporto. Otro día más con cien toneladas en mi cabeza, malestares corporales generales y el desánimo que derrumbaría cualquier consciencia. Desayuné de buena gana, pero al volver a la rutina de inacción comencé otra vez con los síntomas. En pocos minutos aumentó la sensación de peso en la cabeza, dejándome aun más desganado y llevándome al mismo estado mental de ayer, agudizado por el tiempo que actúa e incrementado la angustia como bola de nieve.
Veo mi presente y vuelve el resentimiento hacia la vida. Sigo cuestionándome el porqué de las injusticias del destino, ¿Por qué el pasado acondicionó tanto mi presente? ¿ Por qué todavía no puedo superar los problemas, y ser, al menos, medianamente feliz?
Dejé de practicar cualquier fórmula para superar la angustia porque a los dos minutos mis pensamientos negativos se encargaban de minarlas. La rabia contra mí mismo sigue presente, ya no puedo controlar mi estado de ánimo pensando en otras cosas. Esto se ha hecho demasiado fuerte, es parecido a un ataque directo al cerebro que conlleva un sinfín de repercusiones físicas
Siento la carga de 300 yunques sobre mi cabeza, a ratos tengo sueño, en otros me dan ganas expresar mi frustración a través de frases como “puta vida mierda” “maldita hora en que seguí viviendo” “me equivoqué al no suicidarme a los 14 porque así me habría ahorrado diez años de angustia y mierda”.. “vida conch…..“ “¿Podré superar esta mierda? ¿Cómo?. A veces las digo al viento, como interpelando al destino por mi fatídica condición, otras, como la mayoría de las veces, sólo quedan como pensamientos reclamantes y sin destino.
Viviendo sin ganas de nada
Perdí el hilo, no sé que escribí hace tres minutos en este mismo tema. Veo que la depresión también ha estado afectando mi memoria porque repito muchas cosas que ya hice. No sé hasta qué punto será normal darme cuenta, sólo en el momento de querer hacerlo por segunda vez, que ya hice lo mismo hace dos minutos. Por ejemplo, me lavo las manos dos veces, olvido que ya me cepillé los dientes, voy a un lugar para hacer o buscar algo pero llegando ahí no sé para qué fui. A veces me acuerdo de una página web y una vez abierto el navegador se me olvida. Cosas así. Quizás, la depresión sumada a la nula ocupación mental, llevó a que mi cerebro dejara de estar forma, perdiera velocidad, memoria y raciocinio. El no alimentarme bien contribuye a su mala nutrición, la falta de ejercicio lo lleva a una falta de oxigenación y circulación sanguínea, y la depresión, bueno, es como la guinda a la torta.21/02/2010
¿Pesadillas o sueños liberadores?
20/02/2010
El yunque, mi sombrero permanente.
Caminando por el fondo
Sea como sea, el punto es que estoy igual que antes. Me siento igual de mal, ya no veo esperanzas y estoy pensando en dar algún golpe de gracia. No digo que me vaya a suicidar, sino que llevo días pensando que podría hacer un cambio radical con mi vida y comenzar otra actividad. Por ejemplo, se me pasó por la mente viajar a algún país caribeño, trabajar en lo que sea y vivir ahí para el resto de mi vida, siempre y cuando logre alcanzar en el intertanto la tranquilidad mental, la estabilidad emocional, sin tantos síntomas de FS , ayudando a los demás y siendo un aporte a la sociedad . También, pensé escaparme a alguna isla no muy conocida y tratar de incluirme en sus constumbres ancestrales, su filosofía de vida y sus características particulares.16/02/2010
Volviendo al abismo
15/02/2010
Nuevo golpe anímico
Todo iba bien hasta hoy. Me sentía renovado y casi preparado para retomar nuevamente los estudios, pero mi padre se ha negado a financiarlos. Aduce que ha gastado demasiado dinero en mí y se endeudaría por mucho tiempo, lo que no está dispuesto a hacer. Bien, digo yo, perfecto, no quiere pagarme los estudios pero…¿Y ahora qué?..¿Qué voy a hacer?.
Me estaba sintiendo bien estos días pero lo de hoy ha sido un golpe bajo, potentísimo, en la boca del estómago. Me ha dejado doblado y sin mover un músculo facial. No me lo esperaba ni en la peor de las pesadillas, sobretodo cuando él es plenamente consciente de los problemas que he debido sobrellevar a lo largo de mi vida. Por otro lado, no me sorprende que desconfíe de mí porque he fallado en ese aspecto, no he respondido como hombre responsable pese a los problemas de fobia social y desadaptación, que para ser sincero, influyó pero no puedo ponerlos como excusas. Sin embargo, necesitaba más que nunca de su apoyo, confianza y ayuda pero me dio la espalda.
Bien, todo mis planes se fueron al carajo. Si ya estaba dispuesto a soportar todo lo demás, no estoy dispuesto a tolerar que mientras más pongo de mi parte, mi propia familia me de la espalda. Sé que por una parte parte tienen razón, como decía, cuando ven mi pasado académico, pero es justamente ahora cuando mejor me he sentido y estoy rebosante de ganas por seguir estudiando.
También podría salir a buscar empleo pero no es lo que deseo. Yo quería seguir en la universidad y concentrarme en los estudios, pero con esto me han puesto la lápida, ¿Para qué busco sentirme bien si mi realidad es pura mierda? ¿Qué pretendo? ¿Vivir en las profundidades del abismo pero soñando que estoy en medio de un bello jardín soleado? . Estaba dispuesto a estudiar aceptando todas las consecuencias de este problema, pero no, el destino no sólo quiere cagarme la psiquis sino también cagarme la vida.
No sé qué haré. Estoy deprimido, inmóvil, casi petrificado por el golpe. Me he vuelto a sentir como un muerto en vida, pusilánime, frustrado y lleno de rabia. Siento un nudo en el estómago y se me ha quitado el hambre. Realmente no me lo esperaba….
14/02/2010
Una mirada autocrítica
Acabo de despertar y no recuerdo haber soñado. Me comí un trozo de sandía y me puse a pensar en situaciones que debo dejar de lado si quiero mejorarme. Como sigo meditando y repitiendo el mántram, estos días, en general, me he sentido muy bien y con mucho ánimo. A veces, incluso ,eufórico y con muchas ganas de hacer mil cosas, salir adelante a pesar de todo y empezar mañana mismo.
Después, al menos una vez al día, comienzo a repasar lo difícil que ha sido mi vida y me viene un pequeño bajón anímico que logro superar con las técnicas ya descritas. Como decía, me puse a reflexionar sobre los caminos que puedo tomar a partir de hoy, tomando en cuenta mis fortalezas y debilidades para elegir un sendero y salir del fango. Lo primero que se me vino a la mente fue continuar los estudios que dejé botados. Después me imaginé que podría irse de las manos toda vez que las razones que desembocaron en mi salida, decían relación con un sinfín de factores asociados a la fobia social, pero, siendo honesto, lo principal fue que me faltó esfuerzo, voluntad y motivación para concentrarme en lo esencial y no en estupideces.
Si bien la fobia social fue mi peor enemiga en la univ, también servía como refugio psicológico para justificar mi irresponsabilidad. Tenia el argumento de oro para quedarme inactivo, no ir a clases ni hacer esfuerzos por salir adelante. Siento que nunca me sacrifiqué ni estudié el tiempo que exigía la carrera, más tomando en cuenta mi mala memoria y el trabajo extra que significaba recordar lo estudiado. No puedo negar que los intensos períodos de desánimo acentuaron aun más mi desgano y le echaron, por así decirle, más leña al fuego que en definitiva terminó quemándome, pero pese a todo, me dejé llevar por lo negativo.
Me aburría mucho tanto en casa como en la universidad y trataba infructuosamente de encajar, nunca hice amigos y conversaba muy poco con los demás, me sentía lejos de todos a pesar de estar rodeando de gente, tenía ansiedad, andaba nervioso para todos lados, me deprimía y volvía al mismo círculo de soledad-depresión que me nublaba de todo.A pesar de lo anterior,creo que con un poco más de voluntad y fortaleza mental, a pesar de los escollos, podría haberme concentrado en alcanzar el objetivo final. ¿Por qué me dejé llevar por mis problemas? ¿Por qué fui tan débil mentalmente, no me concentré en lo debido, no me esforcé, o al menos, no intenté cambiar la situación? ¿Puedo atribuir la flojera a mi fobia social?. No. Si quiero cambiar debo dejar el papel de víctima y hacer algo por mi vida.
La FS, en cierta medida es incapacitante pero no del todo. No puedo refugiarme más tiempo en un pozo donde a pesar de saber que no es lo correcto y no sentirme del todo bien, me sentía seguro por tener las necesidades básicas satisfechas y mucho tiempo libre para hacer lo que quisiera. En el fondo disfrutaba de la comodidad que significaba no tener responsabilidades serias y lo justificaba muy bien, ante los demás y ante mí, con mi fobia social y los problemas que me generaba.
Mi razonamiento era algo así: “Me siento solo, estoy triste, me aburro, nada me importa y mi vida es una mierda, no tengo amigos de verdad, no encajo con nadie y en ningún lado, ergo, tomo todo a la ligera porque da lo mismo y me siento mal. Mi familia sabe que tengo esta enfermedad y no soy como todos, sufro mucho, es injusto y por tanto podrán entender mis fracasos, soy distinto y no pueden exigirme como a todo el mundo. Deben comprender que mi vida no tiene sentido, estar en estas condiciones es una tortura para cualquiera y si a nadie le importo no pueden esperar que me vaya bien. No agarro un libro ni un cuaderno porque me siento mal, estoy deprimido, no fui a clases porque no encajo. No tengo novia y no vale la pena vivir así, me siento solo y puedo darme el lujo de no hacer lo que debo, tengo licencia para ser irresponsable porque la fobia social me tiene en sus garras. Mis padres pierden dinero pagándome los estudios pero es su responsabilidad, ellos también tienen la culpa de que sea así, además, el dinero va y viene.”
Si bien, algunas frases no las razonaba así, en el fondo representaban una actitud frente a la vida que no puede seguir. Es cierto que tengo problemas, tengo fobia social, soy depresivo y un largo etc, pero no puedo pasarme toda una vida justificando mi inactividad. Debo hacer algo. Tampoco puedo seguir dependiendo de mis padres porque ya no estoy para eso, debo hacerme responsable de mi vida si quiero dejar atrás la mierda. Debo madurar y dejar de comportarme como un niño consentido que si bien, tiene problemas psicológicos, no son del todo invalidantes para estudiar. Debo conocer el sacrificio y no seguir practicando la ley del mínimo esfuerzo. ¿Quiero seguir así toda mi vida? ¿Quiero ser un viejo fracasado y mantenido, arrepentido por no haber estudiado en su juventud? .. No.
Recordando el último año que estudié, en estricto rigor ni siquiera lo intenté. Terminé faltando a exámenes, pruebas y ni siquiera fui conciente del despilfarro de recursos que significó estar pagando la carrera universitaria ni sus gastos anexos.
Esta semana, analizaré fríamente si me inscribo o no, siento que tengo todas las ganas del mundo pero de sólo pensar que me ocurra lo mismo, vuelvo de nuevo al punto inicial y a recordar lo vivido. Quizás, hoy tengo la motivación que antes no tenía y también puedo “morir” pero no con la bandera abajo ni a media asta, todo lo contrario, pues si llego a fracasar deberé conservarla arriba, limpia y flameante, enfermo de tanto esfuerzo y con yagas en las manos, con las botas puestas y siempre luchando, siempre. Debo ganar la guerra para que nada pueda perturbarme ni sacarme del sendero correcto que me llevará a conseguir el objetivo final.
10/02/2010
¿Cómo meditar?
Hay muchas técnicas de meditación y cada cual tiene su favorita. A continuación escribiré una técnica muy efectiva; lo he comprobado plenamente consiguiendo eliminar mis malos pensamientos, expulsar el sentimiento de angustia permanente qué debía soportar a diario y relajarme, sentirme bien conmigo mismo y ver todo con mayor claridad.
Lo ideal es meditar a oscuras y en algún lugar donde no se escuchen ruidos ni seamos molestados. Si hay mucho ruido pueden comprar tapones para oídos. La postura va a depender de cada uno y puede ser sentado o acostado. Se recomienda sentado porque acostado generalmente nos quedaremos dormidos. El tiempo es relativo pero lo recomendable es meditar más de treinta minutos al día.
¿Cuáles son los pasos?
a) Inhala y exhala profunda y lentamente, al menos diez veces seguidas.
b) Si tienes creencias religiosas haz una oración previa. Si eres ateo, salta al paso c.
c) Aquí viene la relajación muscular que te liberará de todas las tensiones corporales. Sólo tienes que seguir el audio guía de 27 minutos subido aquí, y verás que al terminar te sentirás muy a gusto y relajado. Cuando lleves tiempo practicando no necesitarás el audio y lo harás en menos tiempo.
d) Cuando hayas relajado el cuerpo, imagina que estás flotando de pié sobre aguas cálidas y lentamente vas introduciéndote. Primero los pies, los sumerges y los relajas, después imaginas que te introduces hasta la cintura y te quedas ahí sintiendo la relajación del agua tibia. Haces lo mismo hasta el tronco, cuello y te sumerges por completo. Te relajarás mucho, deja que fluya y no fuerces nada.
e) Una vez terminadas las etapas anteriores, pasaremos a la relajación mentl. No nos costará mucho porque ya habremos avanzado harto con la relajación del cuerpo. Para hacerlo, sólo debes repetir mentalmente lo siguiente: “así como relajo el cuerpo, relajo mi mente, se cae el pensamiento, se cae allá abajo,nada, nada, nada” así…sigue repitiendo eso y no pienses en nada más. Lo anterior debes hacerlo en alrededor de 13 segundos, así te harás una idea que la lentitud también reforzará aun más tu relajación.
Hasta aquí los pasos normales que deben llevar a cabo. En total, junto al audio de relajación muscular, debe ser aproximadamente una hora. Yo como tengo práctica sigo los pasos del audio sin necesidad de escucharlo y me ahorro más tiempo, por eso me demoro poco más de media hora en total.
f) Paso alternativo para quienes llevan tiempo meditando
Sólo cuando hayas adquirido práctica en vaciar tu mente conseguida después de llevar al menos un mes meditando a diario, puedes ir acortando pasos, por ejemplo, puedes cambiar la repetición de la frase completa repitiendo mentalmente sólo “naaaaa” (inspirando profundamente ) y “daaaa” (expirando profundamente). Con eso armonizarás tu respiración con la palabra de vacío, sacarás cualquier pensamiento invasivo de tu mente y te relajarás aun más.
¿Se puede meditar más?
Por supuesto. Siempre y cuando no se descuiden responsabilidades ni otras actividades, pueden meditar todo el tiempo que deseen porque no hay efectos secundarios. Lo ideal, es que si disponen de tiempo, en vez de meditar tres horas seguidas hagan tres sesiones distintas de una hora, por ej, una en cada parte del día.
Si cumplen con lo anterior, no hay ninguna duda que verás resultados. Al principio los pensamientos lloverán y no podrás concentrarte bien, pero con la práctica verás que por cada práctica disminuyen los pensamientos y el vacío es cada vez mayor, cada vez pensarás menos y te sentirás mejor.
Andarás relajado por la vida y sin preocupaciones, aumentará tu concentración, desvanecerá el nerviosismo, aplacará la tristeza, en fin, sólo efectos benéficos similares a la mejor de las medicinas pero sin efectos secundarios.
La mayoría tiende a dejar la meditación al segundo o tercer día porque no quiere resultados inmediatos o no es capaz de seguir en una postura fija por más de unos minutos. Pero insisto, el efecto SE SIENTE pues FUNCIONA de verdad, y si previo a la meditación le suman la repetición de un mántram energético, mmm..se sentirán casi en el cielo, en un estado de felicidad que cualquier depresivo quisiera sentir a pesar de tener problemas de todo tipo.
Esto lo grafico de la siguiente manera: imaginen a una persona con problemas de autoestima, con mala imgen, propensa a desmoralizarse bajo cualquier crítica, tímida, insegura, llena de ansiedad y miedos que un día es buscada por la policía, rompen la puerta de su casa y entran con metralletas para detenerla. La reacción de cualquier persona normal sería una preocupación tremenda, la reacción de la persona descrita sería un shock nervioso o posible infarto, pero esa misma experiencia en un meditador diario , le provocará una sonrisa, sentirá compasión por el policía y muy probablemente lo tomará con humor.
¿Parece increíble verdad?.. Pero es así, porque se llega a un estado donde sientes felicidad y tranquilidad suficiente donde todo lo negativo importa un carajo y tienes ganas de solucionar cualquier situación por muy difícil que parezca. Es posible pero no es sencillo, pues lo principal es hacerlo todos los días, perseverar y seguir perseverando.
Saludos
Siguen pasando los días
Hoy dormí tres horas y desperté mal de la cabeza, siento que mi estado anímico se desvanece cada vez que pasa el tiempo, pese a todo lo que hago para mantenerlo estable. Sigo haciendo nada, estancado como vago y aburrido como ostra mientras todo el mundo disfruta de sus vacaciones.
Con el mantram he dejado la tristeza pero la inactividad y el aburrimiento me vuelven a enrostrar que mi caótica vida es producto de mis traumas, las consecuencias de mi fobia social y mis malas decisiones.
Hace unas horas, mi madre dijo que bajara un pack de fotografías de mi primo que había subido a internet. Entré a la página y me encontré con la sorpresa que uno de mis primos, con quien jugaba de pequeño, se ha casado en el otro lado del mundo y con una chica, a mi gusto, muy hermosa. Veo que sus fotos reflejan fielmente la felicidad del momento pues se ve rebosante de alegría, todos sus invitados disfrutan, su novia ríe y mis tíos aplauden, lo típico de una boda, y aunque parezca envidioso debe reconocer que me ha llegado como una bofetada más de las tantas que acostumbro a recibir.
¿Qué tiene él que no tenga yo? Simple, no tener fobia social. Repaso mi pasado y comienzan a florecer los recuerdos. A la edad en que jugábamos siempre tuve mejores calificaciones y al menos debí haber alcanzado lo común para hombre normal pero ni eso pude, ya ven lo que pasó quince años después.
Él se fue a vivir al otro lado del mundo, terminó su colegio, terminó su universidad, consiguió un buenísimo empleo y se casó con una mujer hermosa. ¿Y yo? ¿Qué mierda he conseguido? ¿Una puta vida de mierda que he tenido que soportar año tras año? ¿Una sensación de soledad y vacío que pasó a formar parte de mi naturaleza? ¿Fracasos universitarios, fracasos amorosos y más encima fracasos familiares? ¿Quién querría vivir así?
Nada he construido, todo lo que intenté salió mal y significaron duros golpes anímicos que agravaron mi problema. ¿De qué sirve todo? En términos estrictos aun no fracaso del todo en la universidad porque puedo retomar los estudios, pero me pregunto ¿Honestamente cambiará mi forma de ser? ¿Honestamente me sentiré mejor y no tendré los mismos problemas de antes?
El tema es que en el pasado siempre pasó lo mismo. Hacía cosas con mucho interés pero el día a día me iba mostrando la mierda de problema que tenía, resaltando mis notables diferencias con el mundo desde toda perspectiva que me hacían sentir como un extraterrestre caminado en medio de la muchedumbre, un bicho raro que siempre estaba en el lugar equivocado y con la gente equivocada. La voluntad por sentirme bien, ser yo mismo y no sentir los síntomas físicos era directamente proporcional al nivel de no encajar con nadie. A veces me ponía metas pero me ganaba la ansiedad, sin quererlo caía una y otra vez en la garras de la incomodidad, los nervios y el rubor, retirándome de varios proyectos y evitando muchos lugares o situaciones donde tenía que interactuar con gente.
Por lo que he leído hasta ahora, la fobia social debe ser tratada por psicólogos y psiquiatras. Dicen que hay muy buenos fármacos, pero la verdad es que ya pasé por muchos tratamientos que no funcionaron y ahora no estoy en condiciones de gastar mil dólares mensuales para seguir igual. No necesito medicinas porque no actúo irracionalmente, es decir, no tienen que compensarme porque no tengo reacciones extremas ni arranques extraños o violentos de ningún tipo. Nunca haré alguna locura ni pondré en riesgo mi vida o la de la terceros y dudo que una pastilla sea lo indicado para mejorar mis relaciones interpersonales. Tampoco me siento tan mal como para hacer el esfuerzo y gastar dinero en especialistas que me receten “píldoras de la felicidad”. No, simplemente no creo que drogarme y atontarme con fármacos sea la manera correcta y más sana de tratar mi problema, aunque me surge la pregunta : ¿Qué puedo hacer?, e inmediatamente respondo : NO LO SÉ.
Al menos, la repetición del mantram y la práctica de meditación, me han ayudado tanto que he dejado el sentimiento de angustia permanente. Dejé de rabiar con todo el mundo y nunca más tuve pensamientos extremos ni fatalistas. Ya no tengo depresión, pero a veces me desanimo y vuelvo a lo mismo aunque sea por poco tiempo.
El calor del verano, el encierro, mi nula vida social y el saber que todo el mundo hace su vida normal y yo sigo sin salir de casa, me refriegan en la cara como diciéndome que mis problemas son más graves de los que pensaba. Peor sensación me queda cuando analizo el pasado y el presente, porque al llegar al futuro debo detenerme y hacer cualquier cosa antes de imaginarme como un vago, pordiosero o enfermo mental aislado y sin visitas en algún manicomio, porque de ahí a la angustia hay sólo un paso. Lo peor, es que me imagino detrás de una reja y con capa blanca, viendo pasar por la calle a todos los conocidos muy tranquilos y felices con sus vidas.
08/02/2010
Después de la tormenta siempre viene la calma
Sigo sin entender los procesos mentales que se desencadenan en mi cerebro cada vez que vuelvo a revivir situaciones que tantas veces trabajé para superarlas. Me queda la sensación que de sólo recordar el pasado, significara revivirlos y envenenara mi cuerpo, dejándome preso de los síntomas, completamente desanimado y con ganas de irme lejos, bien lejos para desaparecer y no volver más.
Por suerte, digo, tuve la fortuna después de tanto tiempo de búsqueda, de encontrar soluciones naturales que restablecen mi equilibrio emocional y revitalizan mi cuerpo. Así, después comencé a repetir el mantram, una y otra vez, lo cantaba cada vez más fuerte e iba sintiendo esa energía positiva que tanto extrañaba. Fue como una ducha refrescante de energía, una inyección anímica maximizada por la sesión de meditación y la siesta, pues al despertar me sentía en las nubes, como nuevo, con energía suficiente para correr unos cuantos kilómetros o hacer cualquier tarea que antes me hubiese negado.
En conclusión, me siento bien, pero todavía me preocupa la fragilidad mental de no poder evitar la angustia y los demás síntomas. Tengo el remedio, claro, puedo combatirlo y salir airoso del momento, pero lo ideal es alcanzar el equilibrio mental donde ningún pensamiento o recuerdo negativo me genere ansiedad y los demás síntomas. Para eso, creo yo, necesitaré más tiempo. Al menos tengo la esencia anímica positiva y la paz interna que antes no tenía para luchar, enfrentarme a mis fantasmas y derrotarlos.
Estoy venciendo en las batallas y me preparo poco a poco para ganar la guerra, despacito por las pierdas pero siempre avanzado, siempre, tratando en lo posible de no mirar atrás y seguir mi camino, paso a paso y sin retroceder. Es difícil pero seguiré en la lucha, ya tuve suficiente de esta mierda y no me voy a dejar vencer. NUNCA.









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